Camila, virgen guerrera y líder de los volscos

Los volscos ocupaban el centro de la península itálica y, aunque eran de un pueblo distinto al del de los latinos, Virgilio cuenta en la Eneida, que se unieron a ellos en la lucha contra los invasores troyanos, quienes estaban bajo el mando de Eneas. Además relata que los volscos eran liderados por Camila, una virgen guerrera inspirada en el prototipo de la amazona griega. Camila era hija de Metabo, rey depuesto de la ciudad de Triverno, quien logró salvarla de la muerte con el favor divino.
Se dice que padre e hija se encontraron en apuros en medio del bosque, pues mientras huían de sus enemigos, sus pasos se vieron impedidos por el río Amaseno. Al ver la difícil situación en la que se encontraban, Metabo piensa en escapar sólo a nado, pero no es capaz de abandonar a su hija, por lo que toma la resolución de atar a Camila a la robusta lanza que solía llevar en batalla. Habiendo realizado esto, toma el arma con la mano derecha para lanzarla sobre el río con el objetivo de hacer cruzar a la niña y llegar a salvo a la otra orilla, nadando sin su peso.
Mientras se prepara para realizar el peligroso acto, el antiguo rey ora a Diana diciendo:
¡Oh alma virgen, hija de Latona, moradora de las selvas, yo te consagro esta niña, de quien soy padre; pendiente por primera vez de tus armas, te implora huyendo de sus enemigos por el viento; acoge, oh diosa, yo te lo ruego, acoge esta prenda tuya, que ahora se confía a las inseguras auras!¹.
Al finalizar su plegaria, Metabo arroja la lanza. Entonces, la diosa accede a sus plegarias, la niña atraviesa el río y ambos llegan a tierra sanos y salvos. Pero, pasado el peligro nadie les da refugio; por lo que la niña es criada en los montes, libre de las labores del hogar, alimentándose de la leche de una yegua y siendo adiestrada por su padre en el uso de las armas (especialmente del arco y la flecha). Con el paso de los años, Camila se convierte en una joven muy hermosa y de gran valor para su pueblo. A causa de esto, es codiciada por muchos, pero rehúsa contraer matrimonio, aún con los mejores pretendientes, por lo que se dedica enteramente a las ocupaciones de Marte.
Virgilio la describe como una altiva y ágil guerrera que nunca había sido vencida en batalla (era tan rápida que cuando corría sus pies parecían no tocar la tierra), hasta que finalmente es muerta por el etrusco Arrunte, quien a su vez muere a manos de la ninfa Opis, enviada por Diana para vengar a su protegida. 
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La muerte de Camila, Pinelli (1781 – 1835).

 

¹Virgilio, Eneida, 11, vv. 555-560