La barca de Caronte, Rey de Nadas y Palinuro de Arturo Hernández González

La barca de Caronte
(proemio a José Benlliure)

Una cicatriz en el agua es todo cuanto ha dejado
la huella trashumante que en mis ausentes deposito.

Tallados por el hospicio flotan mármoles que guían
ésta barca, por mi condenación y otro júbilo; otro vicio.

Auspicia la noche el eco de las olas en gravamen.
Para auscultar el juicio blanco abro mis venas:
El pálido agredir; a otros más puros, me condena.

Y a la deriva algo se aleja de este místico suicidio
que en hora extraña, ausente, embrutecida precipito.

Atado a un mástil como un cristo de aguas, se me agitan
sienes turbias que contra la soledad que llueve, yo vacío.

Ampara la noche el aullido silencioso de mi crimen.
Para perder el horizonte ayuno el grito de mis venas:
Oh! Y el pálido ignorar a otros más puros, me condena


Rey de Nadas

Al volver sobre tu costado izquierdo
el peso ya sin voz de las muchas horas,
sonríes a lo inmenso del dolor fraterno
que durante los viajes aprobó tus obras.

Al llegar a Ítaca te abriste llagas purpuras
en la piel que Atenea dejó sobre tu rostro…
Y añadiste fría locura a lo que mendigabas
para ocultar tu perfil olímpico al oprobio.

Argos batió su cola saludando tu regreso:
Roto como estaba ignoró aún sus agonías
para honrar la fe infinita que tú, su amigo,
habías pactado con él, en tus despedidas.

Nada advirtió el sabueso de tus zozobras
más que una lágrima y el inaudible grito;
el llanto jamás oído, de un Rey de Nadas.

Algo supo después de ti el mundo intacto…
Veinte años sólo te dieron tristes epifanías:
¡Viste devuelta tu ciudad, al perder un reino!


Palinuro

Sigue la macula del sol sobre los mares
y préstate indiferente al canto de sirenas
que aullará en sin fin de heridas abisales
talladas por ebrio Neptuno de nostalgias.

Has de soñar con viejos puertos invisibles,
en ellos abrevan un millar de lunas blancas.
Un solo cuerpo de mujer abrazará los seres
que has dejado atrás, ahogado de nostalgias.

Cegado de soberbia advertirás entre visiones
que no volverás ya para corregir tus huellas
en la senda humilde que avecina a tus amores.

Y morirás como has visto: a mano de ladrones.
De ti no habrá ni un puñado de cenizas últimas,
en la vasta soledad de los enrojecidos arenales.

¡Insepulta la carcasa que fuiste en tus días
tu espíritu vagará ya lejos añorando nepentes
que se truequen en tu corazón por clepsidras!

Y rogarás en obscuros Tánatos al celeste Eneas
que por honor a los trabajos de los días de antes
pague al barquero su tesoro de monedas viejas.

No será, no obstante, pues la Sibila de Cumas
que acompaña a Eneas, te prometerá efemérides
que la tierna indiferencia del mundo, ya adivinas
celebrará para dar descanso a tus muchas muertes.

Nada aún comprendes ni conoces. Sobre los mares
sigue la macula del sol, desoye el canto de sirenas,
pues la hambruna de ese rumor de voces frágiles
será el patético consuelo musical de tus desgracias.

 


 

Sobre el autor

Arturo Hernández González es escritor, docente, traductor y poeta colombiano.

Es posible encontrar una parte de su obra en la Revista Humus de la Universidad La Serena (Chile), en la Revista Literaria Pluma y Tintero (España), en la Revista literaria La Caída de la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia), en la Revista Demencia (Colombia-México), en la Revista Monolito (México), en la Revista Cronopio (Colombia), en el Periódico Las2Orillas (Colombia), en la Revista Gregario del Centro Internacional de Estudios Literarios (México), en la Revista Cinosargo (Chile), en la Revista Elipsis (Colombia) y en la Segunda Antología de Poesía de EdicionesDeLetras (2013).

Ha traducido al castellano a autores como el poeta búlgaro Stefan Tsanev, el poeta siciliano Ibn Hamdis, al Premio Nobel de Literatura (1981) Czeslaw Milosz y a los poetas checos Vladimir Holan y Vitezslav Nezval. Prologó el libro de poesía Identidad del poeta y periodista argentino Leandro Murciego, realizó la introducción a la edición bilingüe de El Cielo Ajedrez y el prólogo del libro Altar de Luz y Luna del poeta español Antonio Agudelo. Le han sido realizado numerosas entrevistas, destacando sus intervenciones en la Feria Internacional del Libro (Colombia, 2012), en la radio argentina para el programa Noche de Letras 2.0, en la radio estadounidense en Punto y Seguido Radio para el programa Debajo del Sombrero, en la Revista Cinco Centros (México) y en la Fundación Universitaria del Área Andina (Colombia, 2016).

Es autor de los libros Olor a Muerte, publicado en un compendio por la Red Distrital de Bibliotecas Públicas (Biblored, 2011; 2012) y Breviario de lo Incierto (2017). Fue honrado con el título honorario Embajador de la Palabra (Museo de la Palabra – Fundación Cesar Egido Serrano, España, 2014; 2018). Ganador del I Premio Literario Internacional Letras de Iberoamérica – Poesía (2017). Es el Director de la Revista Internacional de Cultura y Artes Noche Laberinto.

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