El asado

Y mientras río mi valor se desmorona ante sus burlas. Amy Lowell -Querida, no pasa nada. Es lo normal, cuando una recibe por primera vez, tener dificultades… El acompañamiento es importante, sí. Pero la clave es el asado, que se quema o que queda crudo en algunas partes. Las orejas y las patitas, en general…

Coloquio de los Centauros, un poema esotérico de Rubén Darío

Nota del autor: “El «Coloquio de los centauros» es otro mito que exalta las fuerzas naturales, el misterio de la vida universal, la ascensión perpetua de Psique y luego plantea el arcano fatal y pavoroso de nuestra ineludible fatalidad. Mas recordando un concepto pagano, Thanatos no se presenta como en la visión católica, armado de…

Twister

Mil años hace que la cruz de ocho brazos y el águila bicéfala decoran el arquitrabe de la Puerta Xylokerkos; y en este día, el segundo antes de los idus de abril del año santo de mil doscientos cuatro, vigilan a las tropas de Enrico Dandolo, Dux de Venecia, que están estacionadas sobre la llanura…

Ariadna y Junto al estanque, dos relatos de Kalton Harold Bruhl

ARIADNA Alguien ha empezado a tirar del hilo y de inmediato sabe que su amante ha triunfado. Aguarda impaciente hasta que escucha los pasos que se acercan. Corre a su encuentro y cae de rodillas al ver su rostro. Ariadna se muerde los labios mientras Teseo le extiende la mano y rompe a llorar al…

Lo Divino

¿Quién puede traerme las canciones arrojadas por los vientos desde el Otro Mundo? ¿Quién puede traerme los lejanos ecos que crepitan en las corrientes desde las remotas regiones invisibles del Más Allá? ¿Quién puede entregarme los murmullos de las rosas que se abren desde el núcleo del Abismo Blanco? Con sus preciosas manos de dedos…

Aquel día en Kemet de Felix Alejandro Cristiá

I El sentido de alerta no apacigua mis latidos. La tranquilidad, el sepulcral silencio impera. Pero al mirar hacia arriba todo pequeño vestigio de esperanza se esfuma, como arrebatar un trozo de pan de las manos de un niño hambriento: el Sol todavía no se ha movido. ¿Qué acaso el fulgor de su mirada no…