El Rey Torem

El Rey Torem de Rásolom decapitó a toda su guardia real cuando descubrió que uno de ellos lo traicionaba. Una noche después de la batalla de Gárenfeld los reunió a todos en el fastuoso salón central invitándolos a un gran banquete. No era común que el Rey los participara de las cenas de los nobles….

Soneto a la Imaginación

Lo afirmo, señor. Vi a un ser diminuto; un duende, o todavía más pequeño. Tal gnomo aparece entre sueño y sueño y siempre se me escabulle el muy astuto.

Defensa del Minotauro Asterión

Por Tamara Víquez Madrigal A mí, Asterión, hijo de la reina Pasífae y del gran toro blanco, me acusan de ser una bestia, un come hombres, un monstruo insensible e incontrolable… en fin, me acusan de ser una deformidad. Pueden tal vez tener razón, pero entonces díganme: ¿cómo se comportarían si les tratan como a…

Fe de Errata y otras microficciones de Ricardo Bugarín

FE DE ERRATA El egiptólogo me dijo que lo mío era un problema de jeroglíficos. Una falta ortográfica, digamos. Parece que hay que eliminar, por ahí, algunas líneas de un ojo y hay que subsanar, por allí, algunas asperezas técnicas porque de lo contrario, cuando me descifren, en lugar de un canto de amor del…

Amado psicopompo, un poema de Maximiliano Nicolás Sacristán.

Amado psicopompo   Engranaje de Tánatos, subalterno del Hades aunque no me escuches déjame decirte: me enorgullece ser tu pasajero. Cada palada tuya me adormece otro poco, digno guía: el agua negra es tu alimento. Le hablo a tu nuca argentada: eres justo hasta el dolor hasta el hedor. Indolente nos abandonas en las puertas…

Entrevistas imaginarias y perfiles con artistas #1. Cneo Pompeyo Magno

Pompeyo luce incómodo en la silla curul. De su cintura cuelga el gladius en una funda de cuero desgastada, como la de cualquier soldado veterano. Me gustaría empezar hablando de su figura en la posteridad, una imagen que muchos sospechan demasiado buena para ser cierta. ¿Qué opina al respecto? [Carraspea] Juzgar una época desde perspectivas…

Selección de Poemas de Lubricán (libro inédito)

Lamia No te resistas más. Tú sabes que tu vida luciría preciosa en mi boca.   Medusa No es infundado este miedo: Espoleados por tu furor se vuelven sierpes mis cabellos. Tanto temes acabar fulminado que para mirarme a los ojos necesitas un espejo.   Exorcismo Si no me levanto y curo mis heridas es…

El dios solar Mitra – Historia, mitos y rituales.

El origen del culto al dios Mitra se remonta al panteón iranio, en el cual era adorado como protector de los contratos y juramentos. La llegada de este culto a Roma se sitúa en el siglo I d.C. dentro del marco de una nueva religiosidad que vino a cambiar las formas habituales de expresar el…

Mil Naves del siglo XXI

Decidme, ahora, musas, el nombre de esas naves, y de sus tripulantes, que surcan el Egeo y los mares cercanos.

Recelo – Marcelo Sánchez

  ¿Quién osa acometer tal temeraria empresa, peligrando que acabe ésta como a Otro place?   Es Ulises. El ansia de saber le hace dejar atrás sus más grandes afectos. En compañía de unos pocos fieles, viejos como él, se lanza al mar abierto. Cruza el estrecho donde Hércules emplazó sus columnas. Tuerce al Sur….

Los últimos minutos de Bérenger de Lacroisille – Daniel Frini

Fray Bérenguer de Lacroisille ha sido torturado. Hoy es sábado, el día once antes de las calendas de noviembre del año de Gracia del Señor de 1307. Hasta hace diez días, Bérenger era Turcoplier de los Pauperes Commilitones Christi Templique Solomonici, la Orden de los Caballeros Templarios; sin embargo, ahora no es más que un…

El rey leproso. Un relato breve de Leopoldo Orozco

            El día ya se había terminado cuando me fue posible la entrada en los aposentos del Rey Leproso. Al percatarse de la forma de mi nariz y la tonalidad de mi piel, los guardias auscultaron mi túnica en busca de cuchillos o pócimas letales, pensando que tal vez podría ser un enviado del rey…

Dos poemas sobre mitología de Yaritza N. Ramírez Peña.

La Respuesta de Edipo. ¿Cuál es la única criatura que al amanecer anda con cuatro patas, al mediodía anda a dos y al caer la tarde anda con tres? El león araña el aire en la garganta del infausto al caer en sus cuatro garras, La mujer con la corona de hojas sobre su cabeza…

Acacio, bibliotecario, inventor de la nada (El décimo signo).

El silencio domina la tarde calurosa en el monasterio eutiquiano de Deir Mar Takla, a orillas del Éufrates, en un día del año que siglos más tarde será conocido como setecientos cuarenta después del natalicio de Jesús el Cristo. Acacio es un hombre inteligente y lector ávido de los textos griegos y árabes que enriquecen…

Moritura

Todavía no han terminado de sacar los cuerpos de la lucha anterior cuando las tubas vuelven a sonar: otro combate. Esta vez un duelo a muerte, pero uno muy especial, de los que pocas veces se permiten y que nunca había sido visto antes en el Coliseo. Solo uno de los dos combatientes cree que…

Cassandra (Κασσάνδρα)

Cassandra caminaba por bosques sin final alguno, bosques llenos de magia y de criaturas maravillosas, pero no se sentía perdida. Analizaba todo, lo observaba detenidamente. Creía escuchar a las Ninfas a los lejos merodeando por las dulces montañas. Notaba cómo los árboles se tornaban de colores oscuros y sombríos mientras ella pasaba, y cómo sus…

Mitología personal: Dos poemas inéditos de Nathalie Cruz Mora.

Ícaro Ostentó en el omóplato severas soldaduras, danzó entre acantilados, hubo pasos de plomo sobre el agua. Demasiado ruido, gruñó el León, bufó el Tigre, ofreció sus garras como escudo, como dagas para herir o matar. Sus sentidos trastocaron el lamento, con sus piezas construyeron artefactos inútiles, afilaron las rocas que dieron fin a su…

Mujer

Por Raúl Quintana Selleras     De Palas, Brunilda; De Hipólita, Boadicea; De Cenis, Juana; De Valor, mi amada.   Como Desdémona y Gelsomina A Carmen y a Manon ha desterrado, Y con la faz acogedora de María La dura cerviz de Isapí ha doblegado.   Si cual Taís o Margarita Respeto brinda a la…

Un puñado de sol

Por Luis Antonio Beauxis Cónsul.     La noche se había cerrado sobre el Istmo. Negros nubarrones velaban la luna y las estrellas, las tinieblas reinaban fuera y dentro de la gruta. Veinte cuerpos yacían apiñados en el fondo, cada hombre buscaba el calor que podían proporcionarle sus vecinos. Sólo Deucalión permanecía despierto, velando junto…