Por Victoria Marín
En esta obra, dividida en dos secciones, predomina la voz de un poeta que nos transmite la voluntad de una fuerza terrible y misteriosa. Diserta sobre el cambio, pero, sobre todo, y al igual que algunos filósofos y sabios de la antigüedad, se interesa por aquello que permanece al inicio y al final de la creación, lo que subyace bajo las apariencias y que apenas logramos percibir.
No obstante, el escritor no busca iluminar el camino ni comunicar alguna verdad reveladora. Tampoco aspira a convertirse en un héroe iniciático. Su deleite radica en desafiar el conocimiento y el poder intuitivo del lector, guiándolo a través de los laberintos de la historia, del tiempo y de su propia mente. En medio de escenarios oscuros, ofrece una visión desencantada de la memoria y del poder.
Esta tendencia se refleja en ciertos personajes y situaciones que el poeta decide resucitar en sus versos. Un ejemplo claro de ello es la polémica figura de Beatriz Zamora López, Primera Dama de Costa Rica y esposa de Ricardo Jiménez Oreamuno, quien ocupa un lugar destacado en la primera parte del poemario.
Dama de la Presidencia
1924
Era una puta
y después fue una santa.
Le decían: la cucaracha.
Beatriz era tan bella
como una violeta salvaje.
Ricardo la rescató del abismo,
y ella probó el champán
sangriento de los chismes,
Salía por la puerta de atrás
a las calles
de la aldea purulenta.
Sus hijos fueron el viento y la bruma,
y en el Irazú cantó
a los pájaros el amanecer.
Dama eterna, murió
en la noche sombría de Dante.
Olvidada,
los poetas cantaron su belleza
e inteligencia.
Hoy,
su espectro rojo
vaga por los prostíbulos.
Aunque el poeta rescata del olvido historias como esta, su voluntad es la del todo: lo definido debe perecer para dar paso al elemento primordial e indefinido, creando así nuevos mundos. Solo en este proceso el poeta podrá degustar el licor rojo, ese elixir de vida y muerte que hace girar la rueda de la existencia, acercándolo al ser primordial, el cual, según sus versos, pertenece a un orden justo pero despiadado, regido por las necesidades del cosmos.
En relación con esto, y en sintonía con la temática cosmogónica y escatológica del poemario, Sáenz escribe:
El viento todo lo arrastra,
arrastra el mundo y el UNIVERSO
hacia el poder creador.
Otros mundos serán colonizados
y un nuevo COMETA
hará del agua el primer hombre
(Fragmento del poema El último hombre)
De este modo, el poeta exalta la voluntad rebelde de la naturaleza, que no se somete a las leyes humanas y se atreve a generar y destruir a su antojo. Reconoce en ella una palabra que desafía la norma y la inmutabilidad. Además, Guillermo Sáenz Patterson nos revela, al igual que muchos otros, el secreto de la creación, fundamentado en la similitud de los elementos que menciona. Su poesía afirma que tanto los poderes naturales como la palabra transgresora crean, moldean e incluso ocultan la realidad.
Esto se reafirma en los siguientes versos:
La naturaleza, en su potencia
sutil y terrible,
crea trampas.
La belleza única y poderosa
de una mujer
y un hombre
crea al niño:
Poeta del Universo.
La religión más perfecta
es la palabra transgresora
y maldita.
Su desgarramiento
de la vida hacia la muerte
hace girar
el eterno retorno.
(Fragmento del poema IV)
La pluma de Sáenz evoca la nostalgia y despierta la curiosidad perversa, pero sobre todo, nos transmite la esperanza de renovación, haciéndonos partícipes de un presente de corrupción y miseria. No obstante, el fatalismo es inevitable. Sus versos apuntan hacia el destino funesto, al caos que la Fortuna ofrece en un banquete abominable, digno escenario de ritos que, desafiando al tiempo, podrían convocar al alegre y cruento Baco o al terrible dios Pan de Arthur Machen.
Sobre el autor
Guillermo Sáenz Patterson es poeta y ensayista. Desde 1972 se ha mantenido activo en el ámbito de las letras costarricenses creando obras que muchos han descrito como potentes, oscuras y atemporales. Entre sus poemarios destacan Laberinto de la estrella (1991) Paranoxia (2005) y Herida de mordiscos (2014).
Su poesía furiosa, llena de elementos simbolistas, filosóficos y decadentes, ha sido publicada tanto por editoriales nacionales como por revistas, suplementos literarios y editoriales internacionales.

Nota: Este libro fue publicado por Guayaba Ediciones en el año 2017.