Contra el mundanal ruido por Leopoldo Orozco

(Sobre los Ensayos sobre el silencio de Marcela Labraña)

No digo: piedra, de la piedra.

Callo

para decir silencio

de la piedra:

                su contenida lapidación.

Luis Paniagua

¿Cómo decir silencio del silencio? Hasta para pedir silencio hace falta decirlo: romper el silencio para que se haga presente. De alguna manera, como a un antiguo dios egipcio, hace falta invocarlo, ya sea con la voz o con el gesto de colocar el dedo índice sobre los labios. De cierta forma, el silencio es un acto ritual: algo que se pide y se concerta, algo que se forma tácitamente entre nosotros y los demás.

Marcela Labraña (Chile, 1971) hizo un libro con ese gesto: escribirlo y ofrecerlo fue como hacer, junto con el ademán del dedo y la boca, un juramento harpocrático. Este apasionante volumen de ensayos me convocó al silencio como yo pensé que sólo podía hacerlo una novela apasionante en mis años de adolescencia. Leí el grueso del libro en apenas un día y medio, embelesado, en un trance parecido al de los monjes trapistas durante su sagrada reclusión.

Los itinerarios intelectuales de Labraña son amplios y envidiables: en estas páginas se dan cita John Cage, tratados medievales, Tristram Shandy, Georges Perec, dioses de la antigüedad. Parece que ninguna época logra huir del ojo curioso y omnívoro de la ensayista, que no sólo logra notar —y rescatar— las correspondencias mudas entre obras artísticas muy disímiles, sino que también nos hace sentir parte de una tradición de acólitos del vacío. ¿De qué otra forma podría hacerse una biografía dinámica y legible del silencio, tan omnipresente y a la vez tan poco visible?

Labraña encontró, a través del ejemplo de todas estas fuentes —tan ilustrativas como variopintas—, la forma de narrar la vida del silencio sin nombrarlo: a través de la descripción detallada de los contornos que deja su paso, las huellas que circundan a cualquier vacío.

En estos tiempos tan llenos de ruido, estas páginas nos permiten darnos un momento para adentrarnos en un mutismo clarificador, reflexivo y necesario.

Leopoldo Orozco

Ensenada, Baja California

Noviembre de 2022

Ensayos sobre el silencio: gestos, mapas y colores, de Marcela Labraña. Madrid: Siruela, 2017. 312 pp.

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